Kama Secret

El arte del auto masaje

¿Sabes que el estrés, los pensamientos negativos y las preocupaciones contraen los músculos?

 

El cuerpo siente el estado mental y reacciona con la misma medida. Si cede al pesimismo y a los miedos de todo tipo, te encontrarás tenso, rígido, infeliz.

Pero sabes que nada es permanente y que puedes agregar una fuente constante de alegría a tu vida al relajarte. ¿Cómo? Una hora de masaje te brinda la paz y el placer que necesitas.

Conócete a ti mismo…

Nos gusta tocar. Somos seres sensuales y táctiles. Percibimos el mundo a través de los sentidos, y de todos, el tacto reverbera la parte más profunda de nuestro ser. Tocar genera placer, paz, auto aceptación. Es una forma de relajarnos, de disolver tensiones. Es una celebración del placer. Una experiencia de exploración y apertura a ti mismo.

El masaje combina las técnicas fundamentales, destinadas a relajar y mantener la salud de los músculos, con un deleite sensual que abre el camino al autoconocimiento y al amor propio, a la realización que deseas. Los estados en los que vives, ahora te guían hacia una nueva intensidad y poder de conciencia.

Transforma la habitación donde te encontrarás contigo mismo en un refugio sensual, decorándola con objetos que te gustan, formas inspiradoras, con suavidad y curvas. Necesitas un lugar alejado del ruido y una lámpara de luz discreta, para crear un ambiente íntimo, donde los sentidos se expandan, el cuerpo y la mente se relajen.

Utilice un aceite de masaje con aroma de lavanda, jazmín o cualquier otra fragancia relajante. Desnúdate y deja que tu cuerpo disfrute unos instantes del baño de aire. El masaje comienza con ligeras caricias en los pies, pantorrillas, muslos, manos, senos, abdomen, rostro.

Elije los movimientos correctos…

 

¿Quieres poner en movimiento energías que te regeneran?

 

Te enseño algunos trucos:

Efleurage:

El primer movimiento de cualquier masaje, es la caricia de unción con aceite, que se esparce sobre la piel, pero también para establecer contacto con el cuerpo, para explorarlo. La palma está extendida, los dedos relajados. Deslícelos ligeramente sobre el área que elija, notando los nodos de tensión. Presione levemente, con toda la superficie de la mano, con más presión cuando hagas los movimientos hacia el corazón.

Fricción:

Masajear con más intensidad, solo con los dedos, las zonas tensas. Presione con el pulgar, con un movimiento circular, de penetración más profunda. Frotar elimina la tensión y estimula la circulación sanguínea. 

Amasado:

Después de haber calentado la piel frotándola podemos empezar a amasar; con ayuda de la palma y los dedos hacemos los mismos movimientos que si estuviéramos exprimiendo un paño húmedo con agua.

Pellizcos:

Adecuado para pieles más gruesas. Usamos nuestros dedos pulgar e índice, agarramos la piel entre ellos, presionamos, tiramos ligeramente.

Tirar:

Son similares a pellizcar, pero ahora agarramos la piel entre el pulgar y los otros dedos, y después de tirar la soltamos lentamente.

Esquila:

Muy eficaz para eliminar la celulitis. Zigzaguea la piel sobre toda la superficie de las palmas. Para el masaje del abdomen usamos solo movimientos circulares ligeros alrededor del ombligo. Cuando llegue al masaje de los senos utilice los movimientos circulares de afuera hacia adentro. Ayuda mucho a agrandar y tonificar los senos.

Durante el masaje, busca conocer e insistir en las zonas tensas.

Quizás sientas un ligero dolor al inicio. Continúe masajeando para desbloquear la energía en esos puntos. Pronto experimentarás un estado de armonía, relajación y profunda reconciliación contigo mismo.

Tus manos aprenden la sensualidad…

Al tocar, descubres cosas nuevas sobre el mundo, investigas y obtienes informaciones.

 

¿Te has preguntado alguna vez cuánto habla el toque sobre tu forma de ser?

 

Con el tacto, puedes afirmarte o incluso transformar una relación. El primer paso para esto es profundizar tu relación contigo mismo. Lo que descubres te hace más apto para comunicarte con tu propio ser, preparándote para una mayor apertura y confianza, para una comunicación más profunda con los demás.

Deja que tus manos sientan el toque de amor, relajación, sensualidad, estimulación, juego, ternura. Enseña tus manos con gestos fluidos, firmes, delicados, ligeros y estimulantes. Alterna la presión de los toques. Después de apretar un músculo, extiende la mano ligeramente y pasa suavemente los dedos por la piel. Detente! Disfruta de las sensaciones que has despertado en todo tu cuerpo. Escucha! Cada parte del cuerpo se despierta a la vida, en un proceso de descubrimiento continuo.

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